La escuela y la familia se han desencontrado. De un lado y del otro se escuchan quejas y se buscan culpables, y en el medio…..los chicos.

¿Qué ocurre que muchas veces los docentes se sienten agobiados, fastidiados, en el trabajo que deben hacer desde la escuela con los padres?.

Por otro lado ¿Por qué muchas veces las familias se sienten sobrecargadas y preocupadas con asuntos  escolares que son motivo de tensiones y discusiones?

El encuentro entre la familia y la escuela es fundamental para que los chicos vivan la escolaridad con alegría y se sientan motivados a aprender.

Uno de los aspectos fundamentales para favorecer este encuentro es facilitar, desde la familia, el pasaje de HIJO a ALUMNO. Esto se logra promoviendo en el hogar experiencias donde están presentes el esfuerzo, la paciencia, la autonomía.  No se aprende a ser alumno en la escuela y mágicamente. Desde el hogar podemos enseñar habilidades que facilitarán que la experiencia escolar sea un espacio de encuentro y no de tensiones.

Algunas de estas habilidades son:

  • Educar la escucha: a escuchar se enseña. Pedirles a los chicos que nos miren a la cara cuando les estamos hablando, que sigan el hilo de una conversación, que respondan o pregunten de modo pertinente son conductas que podemos ejercer en el ámbito familiar y que facilitarán mucho su desempeño en la escuela. Leerles cuentos y favorecer espacios de conversación sin interrupciones son dos maneras simples y poderosas de facilitar estas habilidades.
  • Educar el esfuerzo: Que no sólo jueguen con pantallas, ya que ese tipo de juegos requiere menos esfuerzo por parte de los chicos. Jugar con ellos a juegos de mesa tradicionales, rompecabezas, etc. Facilitarles juguetes donde tengan que armar, construir y no los que sólo tengan que apretar un botón.
  • Facilitar la autonomía: Enseñarles a los chicos desde pequeños, aquellas conductas cotidianas que pueden hacer solos y monitorear sus avances hasta que puedan hacerlas sin ayuda. Dependiendo la edad, esas conductas pueden ser: vestirse y desvestirse solos, atarse los cordones, ordenar sus juguetes, poner la mesa, servirse el jugo, etc.

 

Facilitar el pasaje de HIJOS a ALUMNOS, no es enseñarles contenidos académicos sino facilitar que nuestros hijos tengan, desde el hogar, experiencias donde pongan en juego el esfuerzo, la paciencia, al autonomía, la escucha. Habilidades fundamentales al momento de aprender y compartir con otros.

Lic. Cecilia Marino