¿Cómo  ayudar a los chicos a disfrutar de aprender?

En mi práctica profesional escucho muchas veces a los padres vivir la etapa escolar de sus hijos como si fuera una desesperada carrera, dónde lo más importante es llegar a la meta y no tanto disfrutar del viaje.

Así es como escucho a los padres de niños de cinco años, preocuparse porque sus hijos aún no dominan la lectoescritura y entonces “fallarán en primer grado”. También los padres de niños que están terminando la escuela primaria, se preocupan por si sus hijos están preparados para lo que se viene. Muchos chicos pasan los últimos años de su escuela primaria concurriendo a clases de apoyo por fuera de la escuela, donde se preparan para rendir exigentes exámenes para ingresar a prestigiosos colegios secundarios. Lo mismo durante la escuela secundaria, dónde la preocupación, una vez más, es si ese joven está siendo preparado para la universidad.

Estas cuestiones, nos llevan a reflexionar sobre el sentido de la escuela, ya que éste no puede ser preparar al alumno para la etapa siguiente. Tenemos que ayudar a nuestros chicos a encontrar un sentido a lo que hacen en la escuela, más allá del meramente utilitario de prepararse para lo que viene. Es necesario que los padres ayudemos a los chicos a conectar con la experiencia escolar que están atravesando, respetando sus tiempos, favoreciendo que descubran sus fortalezas, sus intereses, desarrollen su imaginación y creatividad, aprendan a ser mejores personas y a convivir con otros.

Algunas ideas que pueden ayudar, si queremos que los chicos disfruten de la experiencia escolar:

  • Hablar con ellos de nuestras experiencias escolares satisfactorias: aquel profesor que nos llegó al corazón, aquel aprendizaje que nos emocionó.
  • Entender que cada niño tiene sus tiempos y su modo de aprender.
  • No dejarnos llevar por presiones externas o comparaciones con otros niños, acompañar el proceso de nuestro hijo con paciencia y optimismo.
  • Si tenemos dudas, pedir una entrevista con sus maestros. Evitar exponer circunstancias personales de mi hijo en la puerta del colegio o en otros espacios informales. Siempre es mejor una conversación con un profesional y en un espacio que favorezca la reflexión.
  • Hablarles a los chicos de sueños, no sólo de obligaciones. Que entiendan que la educación les va a ampliar su mundo, les va a enseñar a pensar, a ser mejores personas, les va a ayudar a cumplir sus sueños.

Lic. Cecilia Marino